Prevención a través de la música, la danza tradicionalista y el rescate de nuestros valores ancestrales en igualdad de condiciones.
El proyecto propone un conjunto de actividades combinadas con la música, la danza nacionalista, las distintas manifestaciones culturales, recreativas y de educación en valores, como medios para reunir en un espacio permanente de encuentro inter-intergeneracional a niños, niñas, jóvenes y adultos mayores con discapacidad y convenciones, en situación de riesgo, vulnerabilidad y exclusión social, en igualdad de condiciones, con un fondo social diferente, preventivo. Dichas actividades van encaminadas desde el baile, el canto, la música, la artesanía, la gastronomía autóctona, juegos tradicionales, el rescate de nuestros valores ancestrales, actividades físico-recreativas en contacto con la naturaleza, entre otras. No se busca un fin terapéutico sino artístico y preventivo, defendiendo meritocraticamente el acceso al arte y a la cultura popular como un derecho propio. De igual forma, busca recalcar en las comunidades atendidas que la discapacidad no impide a los individuos expresarse con naturalidad y calidad artística, al contrario que el arte y la cultura son capacidades innatas que facilitan el desarrollo integral de cualquier ser humano. Es por ello que el proyecto recurre a las artes escénicas como una justificación para proporcionar a nuestra población, objetivo de la posibilidad de comunicarse en un marco de tolerancia superando barreras actitudinales que han sido creadas por tantos perjuicios. Se incluyen talleres en las áreas de prevención, crecimiento personal, recopilación e intercambio de saberes y testimonios, donde la prevención y el rescate del acervo cultural son la punta de lanza de todas las actividades a través de la participación de los adultos mayores como cuenta cuentos de la historia vivida en nuestra región. Finalmente, el proyecto busca generar cambios conductuales positivos en la población objetivo, ofreciéndoles una oportunidad para el desarrollo personal, intelectual, espiritual, social y humanista, rescatándolos de una vida vacía, desorientada, desviada y poco productiva, creando conciencia social de respeto, aceptación, valoración y sentido de pertenencia. Finalmente, el proyecto genera a los adultos mayores un espacio de integración y de disfrute pleno, en el cual se proyectan como personas útiles que los prepara y fortalece en la etapa de la vejez, que junto a los niños y jóvenes cambian las formas negativas en que se visualizan para no caer en la estigmatización que socialmente se crea alrededor de estas etapas y condiciones, garantizando la verdadera inclusión social y fortalecimiento de la educación en valores utilizando la música y la danza nacionalista como herramientas de inclusión y prevención.